martes, 18 de octubre de 2011

InfoDeHoy - Meditación sobre la respiración




La meditación sobre la respiración es la más común y más fácil de practicar. También la más profunda. Se puede practicar cuando estas escuchando a alguien, cuando estás sentado en el tren y en cualquier otro sitio. Se basa en centrarnos en el vaivén de la respiración sin cambiarla, dejando que la respiración ocurra por sí sola naturalmente. Cuantas más veces emplees está meditación, más profunda se hará.




 Todas las meditaciones o la mayoría se basan en esta. Aprender a respirar de forma natural con atención sobre ella es aprender a meditar.


   Práctica

Hay muchas formas de practicar está meditación. El simple hecho de respirar
naturalmente y conscientemente sin cambiar nada es meditación. Pero no aprendes en
un día a respirar naturalmente. Sabotearás la respiración y intentarás hacerla más
profunda o más rápidamente, y si estás en un estado negativo convertirás la respiración
en un problema, hasta podrás creer que te falta el aire. No importa, nadie ha
aprendido en un día. Cuando llegues a respirar sin oír tu respiración y los pulmones se
muevan muy levemente, estarás aprendiendo a respirar de forma natural. Hemos de
poner el énfasis en sacar aire y no entrar. Al poner la concentración en sacar el aire,
facilitamos la relajación y la inspiración surge por sí sola.
Fíjate que cuando dormimos o cuando estamos relajados, respiramos con el vientre superior. No
creo que puedas comprobarlo si estás durmiendo, pero en otra persona lo podrás
observar. Es la forma de respirar naturalmente. La respiración es un reflejo de nuestro
estado a cada momento.


   Ejercicio principal

Sigue la respiración con tu atención, el aire que entra y sale del cuerpo. Inspira y siente
el abdomen y los pulmones expandiéndose y contrayéndose ligeramente con cada inspiración y espiración. A partir de ahí comienza a concentrarte en sacar aire. Respira con la nariz, la boca se
mantiene cerrada.
Comienza a contar tus respiraciones si te ayuda;
Cuando inspiras, cuentas hasta 4 segundos (hasta 2 segundos si te cuesta)
Mantienes el aire, cuentas hasta 4 segundos (hasta 2 segundos si te cuesta)
Cuando sacas el aire, cuentas hasta 8 segundos (hasta 4 segundos si te cuesta)
Mantienes el aire, cuentas hasta 4 segundos (hasta 2 segundos si te cuesta)
Si te ayuda a concentrarte al principio, al completar una respiración cuentas 1, después
al completar la siguiente 2, así hasta 10 respiraciones. Después vuelves a comenzar
otra vez.

Concentrando tu atención en la respiración has accedido al poder del momento presente. Si sientes paz y los pensamientos van más despacio o desaparecen, es una señal clara de que has alcanzado cierto estado meditativo. Profundiza en él. Puedes practicar el tiempo que quieras y cuando quieras. Cada vez los periodos de respiración serán más largos.

Un día tu estarás ahí observando.






"Cuando no hay nada que hacer, ¿qué haces? -Koan Zen"

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