sábado, 17 de diciembre de 2011

InfoDeHoy - Meditación sobre un objeto

La meditación sobre el objeto es muy extendida y se
puede practicar de muchas formas diferentes. Se
basa en centrar nuestra atención sobre un objeto y
observarlo relajadamente. El objeto puede ser una
imagen, un texto pero principalmente una vela, un
incienso o cualquier objeto inmóvil y sencillo.

Práctica

Al centrarnos en el objeto, nuestra mente se centra en el momento y se aquieta, sin
pensar en el futuro o el pasado. Se puede comenzar respirando o sintiendo el cuerpo, muchas meditaciones se complementan de la meditación sobre la respiración.


 
Si vienen pensamientos o nos recuerda algo o es importante para nosotros, mejor
cambiar de objeto y escoger uno sin texto ni que nos evoque recuerdos.
Si hemos meditado antes, podemos meditar hasta en un objeto conocido, dejando que
los pensamientos vengan y se vayan naturalmente, sin aferrarnos a ellos.

Ejercicio principal

Nos centramos en cualquier objeto que elijamos. Al observarlo veremos que tiene dos
aspectos: color y forma. Nos podemos centrar en lo que queramos. No es necesario
concentrarse tan intensamente ni observar los detalles. Si hacemos eso, nos
pondremos tensos pero el objetivo de la meditación sobre el objeto es relajarse.
Parpadea, no hay que forzar nada. Si nos cansamos, al cabo de unos minutos cerramos
los ojos y nos centramos en la respiración, observando los pensamientos y emociones
que surgen sin aferrarnos. Después, se puede volver a centrar la atención en el objeto.
Los intervalos son muy importantes porqué al cerrar los ojos, descansamos la atención
y después, al volver a abrirlos, nuestra mente está más centrada.










“Rosa” - dijo el buda.
Me cerró los ojos con las yemas de los dedos. Me imaginé una rosa roja preciosa.
“No pienses “rosa” - dijo el buda.
Me dejo abrir los ojos.
“Rosa” - volvió a decir. -El Jardín, Gueshe Michael Roach.

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